sábado, 17 de diciembre de 2011

Impotencia

Se le borró la sonrisa
Al verla entrar por la puerta
Lo último que quería
Era recobrar su huella.
Fue tan grande su dolor
Que no pudo apaciguar
La impotencia de aceptarla
Mataba su dignidad.
Pensó con mucha razón
Que tenía que aprender
A decir que no a veces
Sabiendo retroceder.
Retroceder no es malo
Cuando es para rectificar
Los errores de un pasado
Que quieres dejar atrás.
La conciencia no debería
Hablar en ciertos momentos
En los que por ella obligas
A callar tus sentimientos.